Objetivo: Poner al mundo mirando a Cuenca

Tenemos clara nuestra misión: Hay que poner al mundo mirando a Cuenca.

¿Porqué mirando a Cuenca?

Nuestra agencia mira desde Cuenca al mundo. Y a partir de ahora, queremos que el mundo mire hacia Cuenca, hacia nuestra agencia de marketing digital y hacia esta bonita ciudad.

Nos hemos dicho; “oye, ya que esta popular expresión tiene su gracia, pues la usamos, que para eso estamos orgullosos de ser y estar en Cuenca”.

Siempre con respeto

Quizás por eso la expresión mirando para Cuenca pueda adquirir un nuevo sentido para tus soluciones de marketing empresarial a partir de ahora. Con un toque de humor, vamos a enamorar al mundo desde Cuenca.

¿Te apuntas?

¿Conoces de dónde viene esta expresión?

Sin embargo, y hasta que conozcas los motivos que han de impulsarte a mirar a Cuenca para encontrar el aliado perfecto para tus objetivos, queremos explicarte de dónde viene esta expresión, cuál es su cuño y aclarar, en la medida de lo posible, sus diferentes acepciones y connotaciones.

Estas son, en definitiva, las pequeñas curiosidades que construyen las historias. Esas peculiaridades que nos diferencian y que hacen del storytelling algo emocionante, capaz de captar tu interés y de hacerte entender, a su vez, nuestra propia historia y particularidades.

Más allá de su concepción amatoria…

Cuando utilizamos esta expresión, o cuando la escuchamos, difícilmente se nos escapa una cierta sonrisa de picardía, ya que todos le atribuimos una clara connotación amatoria que hace referencia a la postura más conocida del Kamasutra que es precisamente la del perrito o cualquiera de las variantes de la misma, como la gran carretilla, la adoración, el equilibrista, los pies en tierra, etc. Aunque esto de las variantes ya es algo más para entendidos que para el común de los mortales.

En esta postura el amante masculino, en una concepción heterosexual, se sitúa desde la posición trasera de la amante femenina quedando ambos mirando en la misma dirección y sin encontrar sus miradas entre sí. De esta forma, ambos están mirando en una dirección indeterminada, como un punto fijado en el infinito.

La asociación de la expresión mirando para Cuenca a esta posición tiene varias posibles explicaciones que trataremos de detallar y esclarecer más adelante.

Sin embargo, lo que ahora nos importa es establecer el por qué nuestra mente suele asociar prioritariamente la expresión a esta connotación sexualy no lo hace a otras muchas variantes posibles, como pueden ser el poner a alguien en la dirección correcta hacia algún lugar o indicarle la misma, el tenerlo castigado contra una pared y aislándolo visualmente o, simplemente, despachar a alguien y hacerle que se mueva en sentido opuesto al nuestro.

La importancia de la inteligencia emocional en las interpretaciones de palabras

Como seres humanos tenemos unos instintos básicos que saltan por encima del proceso racional y radican en la amígdala cerebral. Cuanto más primitivo o básico es este instinto mayor facilidad tienen las palabras que lo tocan de llegar a nuestras mentes y provocar algún efecto.

En el cerebro reptiliano, la parte más primitiva y simple, los instintos de los seres humanos poco se diferencian de los reptiles que solo obedecen al fin último de sobrevivir, es decir, alimentarse, y reproducirse.

Algunas tendencias del marketing directo actual tratan de incidir directamente con los contenidos y reclamos en este espacio cerebral. Argumentan que es a través de las expresiones, contenidos y palabras que inciden en el mismo como se desencadenan los mecanismos automáticos de decisión del tipo compra compulsiva o irreflexiva.

Esto, por sí mismo, puede explicar perfectamente, sin tan siquiera acudir a su etimología, el porqué la expresión mirando a Cuenca, que podríamos asimilar a una cadena long tail, es interpretada directamente por nuestro cerebro desde una perspectiva erótica. Solo si es racionalizada, es decir, pasada por el filtro del proceso cognitivo racional, puede contemplar otros significados.

Sin embargo, solo un 10 % de nuestras interpretaciones, actos y decisiones son pasadas por dicho filtro, siendo el 90 % mayoritario llevado a cabo solo con la intervención de nuestra inteligencia emocional.

Otros significados según el contexto

Además del generalizado sexual, al que acabamos de hacer referencia, derivados del mismo se infieren otros que dependen del contexto. Así, por ejemplo, si hablamos de alguien que nos ha hecho una mala jugada y nos referimos a él utilizando la frase «Cuando me lo encuentre, lo voy a poner mirando para Cuenca» estará adquiriendo el significado de castigarle o de vengarse de él haciéndole alguna jugada similar.

En el contexto de una partida de cartas o una confrontación deportiva la frase supondrá la intención, objetivo o confianza de ganar al adversario y en otros contextos podrá adquirir connotaciones de castigo.

El adquirir estos distintos significados mediante la contextualización no obedece a criterios diferentes que los que siguen otras palabras marcadamente sexuales que podrían sustituir perfectamente a la expresión tanto en unos ámbitos como en otros.

Pero tampoco podemos obviar su significado literal que es el de mirar hacia Cuenca o poner el foco de atención en esta capital o su provincia. Buena prueba de ello la tenemos en el titular de un reciente artículo, publicado en Tarancón Digital y firmado por la alcaldesa de Almendros, que hace mención de la necesidad de reducir emisiones y la amenaza que se cierne sobre la provincia de Cuenca de albergar toda una serie de nuevas macrogranjas de porcino que supondrían un elevado índice de emisiones. El artículo se titula: Un informe de la ONU, mirando a Cuenca.

En este caso, el diario digital parece jugar con la ambigüedad de la popular expresión, usándola en el sentido literal, por un lado, mientras que, por otro lado y por el contexto, se puede dar a entender que el plan perjudicaría o fastidiaría los intereses de la provincia por reducir las emisiones.

La importancia de la contextualización

Como puedes apreciar por estos ejemplos, las palabras, frases y oraciones adquieren su pleno significado cuando las ponemos en referencia con otras y con otros contenidos. Esto, precisamente, es lo que hacen los nuevos algoritmos de Google que buscan esta contextualización en los contenidos para conseguir el resultado más preciso y ofrecerlo en las búsquedas de los usuarios.

Etimología de la expresión mirando para Cuenca

Son numerosas las teorías que tratan de establecer el origen y evolución de esta expresión y conectarlos con su significado más generalizado.

La teoría del humor

Algunas de ellas lo tratan de explicar en su reciente creación por humoristas como el castellano-manchego José Mota, que tantas expresiones ha popularizado. Sin embargo, no encontramos dentro de su gran repertorio que esta sea una frase muy utilizada por él ni en su etapa en solitario ni en los años que trabajó en el dúo Cruz y Raya.

Los que defienden esta teoría se basan en su aparente cuño moderno, ya que no se encuentran referencias a la expresión en la red que se remonten más allá del 2004. El dato, que parece poco sustento para esta teoría, no lo es tanto para desmontar otra como la que le sigue.

La teoría dinástica real

Atribuye al monarca Felipe el Hermoso la expresión que sería popularizada en los corrillos de dimes y diretes de su soldadesca con su significado más generalizado.

Al parecer el rey tenía una torre en la corte e Madrid como mirador en la que estableció un observatorio astronómico en el que, además, mediante instrumentos de navegación, podía establecer con precisión la orientación desde el mismo hacia cualquier ciudad del mundo. Sin embargo, corre el rumor de que usaba este lugar más como lecho de amor adúltero que para observar las estrellas. Cuando le gustaba alguna cortesana era allí donde la subía para el trajín, expresando que se subía a la mujer con el fin de ponerla mirando para Cuenca.

Si esto fuese así y este fuese su origen real, en el más amplio sentido de la palabra real, tendríamos que admitir necesariamente que, desde entonces, una expresión tan popular habría tenido bastante repercusión en la literatura y contaríamos con abundantes referencias bibliográficas de la misma. No es así y se hace difícil pensar que la expresión solo se haya mantenido por la tradición oral hasta nuestros días. Sin embargo, esta versión se ha demostrado que no tiene ninguna veracidad.

Su origen cartográfico y religioso

La teoría que más credibilidad aporta, la más elaborada, es la que le atribuye un doble origen cartográfico y religioso que, unido al postural, daría explicación perfecta al cuño de la expresión y a su significado más popular.

Esta teoría establece su origen en el acervo popular castizo propio de la capital de España y nos hace reparar en que desde Madrid, si trazamos una línea recta hasta la Meca, la primera ciudad importante que se encuentra en esa trayectoria es Cuenca.

Al mismo tiempo, no podemos olvidar que una de las principales mezquitas de España, y de las de mayor relevancia por ser también de moderna creación y pionera de la libertad de culto en nuestro país, se encuentra situada en pleno cinturón de la M30 madrileña.

A su vez, de todos es conocida la posición que adoptan los musulmanes al orar por tres veces al día como precepto religioso; arrodillados y con la frente pegada al suelo. Esta posición tiene un claro parecido con la adoptada en la aludida posición sexual del perrito por parte del componente pasivo de la pareja.

Pero podríamos preguntarnos el porqué de que sea la ciudad de Cuenca y no directamente la Meca la que se atribuya todo el protagonismo en la expresión. La respuesta a esta cuestión la tenemos claramente en el respeto debido a la religión musulmana y muy especialmente a la alta sensibilidad de sus practicantes.

De esta manera, la sustitución de la ciudad natural de la Meca por la de Cuenca no obedecería a otra cosa que a la puesta en práctica de un eufemismo social con el fin de no herir sensibilidades y evitar conflictos.

La viralidad de la expresión mirando para Cuenca

Sea cual sea la historia que queramos creer como su origen o el significado que queramos darle a la expresión, lo cierto es que esta frase se ha convertido en viral.

Además de su uso frecuente en conversaciones de bares y tabernas, existen abundantes memes, chistes, hashtags y comentarios en la red que le hacen acreedora de esta condición de viralidad.

A esto se ha de añadir que se han creado diversas aplicaciones específicas, disponibles tanto para Android como para iOS o Windows, que garantizan la localización de la dirección y orientación exacta hacia Cuenca para, llegada la ocasión, que esta pueda ser utilizada con certeza desde cualquier punto en que uno se encuentre.

La aplicación de Microsoft PaCuenca tiene como eslogan: «Nosotros te decimos hacia donde está Cuenca. El resto es cosa tuya». Como esta encontramos otras apps como Mirando a Cuenca, de la firma Chaothic Kingdoms o iCuenca de Quoid que tienen similares funcionalidades.

Todo ello ha dado en la utilización de la expresión en numerosas acciones de marketing, campañas y publicidad tanto en canales online como en los correspondientes offline, habiendo sido utilizada por agencias de viajes, productos alimentarios y todo tipo e empresas que, a menudo, han jugado con los dobles sentidos y ambigüedades de la expresión con el fin de darle un toque fresco y de humor a sus estrategias de marketing e incluir estos valores entre los suyos.

Todo esto que te hemos expuesto en este post, con la excusa de explicarte la etimología de esta expresión tan popular, no tiene otro objeto que hacerte ver, de forma gráfica y comprensible, la importancia que adquiere la buena concepción de los contenidos en toda estrategia de marketing y la relevancia que tiene la elección correcta de las palabras o la correcta contextualización interna y externa de los textos.

Del mismo modo, nosotros mismos hemos utilizado el storytelling para contarte algo acerca de nuestra ciudad y, a través de ella, de nosotros mismos, intentando captar tu atención de una forma amena mientras dejábamos algunas pinceladas de los aspectos más profundos del lenguaje que se utiliza en el marketing digital de hoy en día y algunas de sus tendencias.

Así, partiendo de una expresión popularizada en tiempos recientes como es la de mirando para Cuenca, hemos intentado que hicieses un viaje con nosotros, jugando con algunas palabras y sus distintos sentidos y acepciones. Un viaje que, aun mirando para Cuenca, bien podría partir de nuestra ciudad y nuestras instalaciones para proyectarte hacia el mundo en todas las direcciones.

¡Vamos, cuéntaselo a todos!

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